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Investigación interna del PCB en gira caótica de Pakistán por Inglaterra

La gira de Pakistán por Inglaterra, ya convulsa en lo deportivo, ha entrado en un territorio aún más turbulento fuera del campo. El Pakistan Cricket Board (PCB) ha abierto una investigación interna sobre “disciplina y conducta” dentro de la selección, en un momento en el que el equipo está 2-0 abajo en la serie de tres Test.

El movimiento llega tras una semana de sobresaltos. Siete jugadores enviados de vuelta a casa. Siete sustitutos llamados a toda prisa. El seleccionador y capitán Sarfaraz Ahmed relevado de su cargo, con el neozelandés Mike Hesson tomando el mando en mitad de la tormenta. Y, como telón de fondo, un vestuario bajo presión y un entorno mediático encendido.

Amenaza de abandonar el Test en Lord’s

El segundo Test en Lord’s no solo se jugó en el césped. También se libró en los despachos y en los pasillos del estadio. Durante el partido, la delegación paquistaní llegó a amenazar con cancelar el resto del encuentro y la gira completa tras la emisión, por parte de Sky, de una entrevista con los hijos de Imran Khan, ex primer ministro de Pakistán y antiguo capitán de la selección, actualmente en prisión.

Ese episodio elevó la tensión al máximo entre la delegación visitante y el entorno del cricket inglés, y añadió una capa política y emocional a una gira que ya estaba marcada por los resultados y los cambios drásticos en la estructura del equipo.

El comunicado del PCB: investigación y advertencia

Este lunes por la mañana, el PCB rompió su silencio con un comunicado firme. El organismo confirmó que ha iniciado “una investigación disciplinaria interna” a raíz de “informes mediáticos relativos a disciplina y conducta”, que se están “revisando internamente”.

El Board subrayó que el proceso se lleva a cabo “de acuerdo con sus procedimientos estándar” y “bajo la normativa del PCB”, con la promesa de que todas las personas implicadas recibirán “la debida consideración”.

Sin embargo, el mensaje no se quedó ahí. El texto aludió directamente a “informes especulativos” procedentes de “fuentes externas hostiles”, una expresión que refleja el malestar del organismo con parte de la cobertura mediática reciente. El PCB pidió que esos relatos no se tomen como creíbles mientras la investigación siga en curso.

La postura oficial es clara: silencio hacia el exterior y control del relato. “El PCB no hará más comentarios por el momento. La Junta aconseja a los grupos de interés y al público que se apoyen en las comunicaciones oficiales del PCB”, remató el comunicado.

Hesson, en el ojo del huracán

En medio de este clima, Mike Hesson ha tenido que apagar incendios desde el primer día. La semana pasada salió al paso de las informaciones que apuntaban a que Salman Ali Agha, uno de los siete jugadores descartados, se negó a asistir a una recepción con el rey Carlos en Clarence House.

Hesson respondió a esas versiones y trató de enfriar el ruido alrededor del equipo. También desmintió otra historia llamativa: que Mohammad Imran y Mohammad Imran Jr fueron convocados como reemplazos debido a una supuesta confusión del PCB por la coincidencia de nombres. El técnico defendió que las decisiones se tomaron por criterios deportivos, no por error administrativo.

Esas aclaraciones, sin embargo, no han bastado para contener la sensación de que la gira se le escapa de las manos al conjunto paquistaní, tanto en el campo como fuera de él.

Una gira que se deshilacha

El 2-0 en contra en una serie de tres Test ya dibuja un panorama duro en lo deportivo. Pero es el contexto lo que convierte esta gira en algo más que una simple derrota a domicilio: cambios de entrenador sobre la marcha, jugadores descartados y reemplazados en bloque, amenazas de abandonar un Test histórico en Lord’s y, ahora, una investigación interna sobre disciplina y conducta.

El PCB intenta recuperar el control en medio del ruido, marcando distancia con lo que considera filtraciones interesadas y versiones hostiles. Mientras tanto, el equipo aún tiene que salir al campo a intentar salvar algo de orgullo en el último Test.

La pregunta ya no es solo si Pakistán puede evitar el 3-0. Es si esta gira dejará cicatrices profundas en la estructura del cricket paquistaní o servirá como punto de ruptura para un cambio más amplio dentro del PCB y de la selección nacional.