logo

Joe Root supera a Sachin Tendulkar y logra un 3-0 histórico

En Edgbaston, en una tarde que empezó como un trámite y terminó convertida en capítulo de historia, Joe Root volvió a demostrar que su relación con el cricket de Test va mucho más allá de los números. Pero los números, esta vez, hablan por él.

Con un invicto 62 de 69 bolas, adornado con nueve fours, el capitán de Inglaterra no solo remató una cómoda persecución de 130 carreras ante Pakistán para cerrar un 3-0 incontestable en la serie. También dejó atrás a Sachin Tendulkar en un apartado que parecía blindado para siempre: el de los medio centenares en Test.

Root alcanzó su cincuenta número 69 en el formato largo, superando las 68 de Tendulkar. Por detrás quedan ahora Shivnarine Chanderpaul con 66, Allan Border y Rahul Dravid con 63 cada uno, y Ricky Ponting con 62. Es una lista de gigantes, y Root ya se sienta en la cabecera.

Edgbaston, su territorio

La escena tuvo algo de inevitabilidad. Inglaterra, dominante en toda la serie, apenas necesitaba 130 para sellar el blanqueo. Perdió dos wickets, pero nunca el control. Root marcó el ritmo, Jordan Cox lo siguió. Entre ambos, desmontaron cualquier atisbo de suspense.

Inglaterra cerró la entrada en 130/2. Root se quedó sin eliminar con 62; Cox, con 59 también invicto. Un paseo en el marcador, pero un día de peso específico en la historia del Test cricket.

Porque Edgbaston ya era un escenario especial para Root. Desde este sábado, lo es aún más: se convirtió en el primer bateador en superar los 1.000 runs en Tests en este estadio. Ningún otro lo había logrado. Él lo ha hecho, y no es la primera vez que rompe esa barrera.

Root ya había cruzado el millar de carreras en Lord’s (2.203), en Manchester (1.128) y en The Oval (1.050). Con Edgbaston, suma cuatro escenarios distintos por encima de las 1.000 carreras en Tests, algo que solo dos leyendas habían conseguido antes: Jacques Kallis y Ricky Ponting. Tres nombres, cuatro fortalezas cada uno. Un club reservado a los que convierten los grandes estadios en extensiones de su propio jardín.

Un 3-0 que suena a declaración

El contexto deportivo no es menor. Inglaterra llegó a Edgbaston con la serie ya asegurada tras imponerse en Headingley y en Lord’s. La tercera prueba podía ser un cierre rutinario. No lo fue.

El equipo de Ben Stokes (con Root como referencia absoluta con el bate) remató el trabajo con una autoridad que dice tanto del presente como del futuro inmediato. Pakistán nunca encontró la fórmula para frenar a una Inglaterra que jugó a su ritmo, con su agresividad y sin levantar el pie en ningún momento de la serie.

En medio de ese dominio colectivo, Root firmó una actuación que trasciende la estadística puntual. Cada vez que suma una nueva cincuentena, el debate se reabre: ¿hasta dónde puede escalar en la conversación de los mejores bateadores de todos los tiempos?

Por ahora, los hechos son claros. Más fifties que Tendulkar. Más de 1.000 runs en cuatro templos del Test cricket. Y un nuevo 3-0 a sus espaldas, con él en el centro del escenario.

La sensación es que esta no es la cima, sino otra plataforma de despegue. La pregunta ya no es qué récord batirá Joe Root, sino cuántos más puede derribar antes de que baje definitivamente el telón de su carrera.