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La selección india pierde a Kamlesh Jain: Dimisión del fisio

La maquinaria del cricket indio no solo se mide en runs y wickets. También se sostiene en los hombros de quienes trabajan en la sombra, y uno de esos pilares está a punto de bajarse del tren. Kamlesh Jain, fisioterapeuta de la selección nacional, ha presentado su renuncia a la Board of Control for Cricket in India (BCCI).

Lo hace mientras sigue en plena actividad: se encuentra en Nueva Delhi con el equipo, concentrado para la serie de tres Twenty20 International ante Afganistán que arranca el 13 de septiembre. Sobre el papel, sigue siendo parte del staff. En los despachos, su salida ya está en marcha.

Aviso previo y cuenta atrás

Fuentes cercanas al equipo y a la BCCI confirman que Jain está cumpliendo un preaviso de tres meses y espera ser relevado oficialmente por la junta. Con ese calendario, la gira por Nueva Zelanda, que concluye a inicios de diciembre, apunta a ser su último servicio con la camiseta india, salvo que la BCCI decida adelantar su salida.

La renuncia todavía no ha sido aceptada formalmente por el organismo, pero el proceso está en curso. El vestuario trabaja con la sensación de que se marcha una figura que ha acompañado al grupo en un tramo intenso del ciclo internacional.

De Chennai a la élite india

Chennai ha sido siempre su base, pero el gran salto llegó en junio de 2022, cuando se incorporó al equipo nacional. Tomó el relevo de Nitin Patel, quien en aquel momento se trasladó al Centre of Excellence en Bengaluru. Patel, con el tiempo, dejó también el CoE y se incorporó a Mumbai Indians, otro movimiento que refleja lo competitivo que es hoy el mercado de especialistas en alto rendimiento dentro del cricket.

La BCCI reclutó a Jain cuando trabajaba en Kolkata Knight Riders, en plena etapa de Rahul Dravid como seleccionador de India. No fue una apuesta improvisada: el fisioterapeuta ya acumulaba experiencia en el entorno de la Indian Premier League y encajaba en la estructura que Dravid quería construir alrededor del equipo nacional.

Según fuentes del entorno del jugador y del cuerpo técnico, Jain ha estado vinculado al combinado indio durante cuatro años y medio en total, contando etapas previas de trabajo. El balance interno es claro: disfrutó del reto y del prestigio de formar parte del grupo, pero el calendario terminó pasando factura.

El peaje de la carretera

El motivo de fondo no tiene que ver con resultados, ni con conflictos internos. Tiene que ver con kilómetros. Con aeropuertos. Con hoteles. Jain busca reducir los viajes por motivos familiares, en especial por la presencia de hijos pequeños. La vida de un integrante del staff de una selección puntera implica giras continuas, cambios de huso horario y largas estancias lejos de casa. Esta vez, la familia pesa más que el próximo torneo.

Desde la BCCI no ha habido comentario oficial inmediato sobre su renuncia. El silencio institucional contrasta con el runrún que ya se escucha en los pasillos: la estructura médica y de soporte del equipo va a necesitar ajustes en cadena.

Una salida que no es la única

La marcha de Jain no llega sola. Se suma a una serie de salidas recientes dentro del cuerpo técnico de India. T Dilip, histórico entrenador de campo, dejó su puesto tras la última gira por el Reino Unido. En el mismo periodo, Ryan ten Doeschate, que ejercía como asistente del entrenador, también decidió cerrar su etapa con la selección. Hoy ya forma parte de Kolkata Knight Riders.

La fotografía es clara: el staff de India entra en una fase de renovación profunda. Se van nombres que conocían de memoria las rutinas del grupo, los ritmos de los jugadores, los pequeños detalles que no aparecen en las estadísticas pero sostienen a un equipo durante un calendario asfixiante.

Mientras el plantel se prepara para enfrentar a Afganistán y mira de reojo la gira en Nueva Zelanda, la BCCI tiene otra tarea urgente: recomponer una estructura de apoyo que ha sido clave en los últimos años. En un calendario internacional que no da tregua, la pregunta no es solo quién bateará en el orden de arriba, sino quién estará detrás, cuidando cada músculo y cada sesión, cuando el próximo ciclo vuelva a apretar.