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Lineker advierte sobre la falta de superestrellas en el Arsenal

Gary Lineker ha puesto un matiz incómodo a la creciente ilusión del Arsenal en la Champions League. Respeta su evolución. Reconoce su condición de aspirante. Pero no termina de verles levantando el trofeo esta temporada.

Y su argumento es sencillo: talento sí, “superestrellas” no.

De la final perdida al siguiente escalón

En los últimos tres años, el Arsenal ha ido subiendo peldaños en Europa. Paso a paso, sin estridencias. La temporada pasada dio el salto definitivo a la élite: alcanzó la final de la Champions antes de caer ante un PSG que se ha instalado en la cima del continente.

El golpe fue duro. Perder una final siempre deja cicatriz, y más ante un rival que encadena títulos y presume de plantilla galáctica. Pero también dejó una certeza: este Arsenal ya no es un invitado sorpresa, es parte estable del grupo que manda en la competición.

El objetivo ahora es evidente. No se trata solo de destronar a PSG. Se trata de ganar la Champions.

El escepticismo de Lineker

Lineker, voz autorizada del fútbol europeo, no discute que los de Mikel Arteta estén entre los favoritos. Lo que cuestiona es si tienen el brillo individual necesario para imponerse en los momentos más crueles del torneo.

“Arsenal será uno de los favoritos, pero no creo que, en conjunto, tenga las superestrellas que sí tienen algunos de los otros grandes de Europa”, señaló en declaraciones recogidas por Mirror Football.

Ahí está el matiz. Para el exdelantero inglés, el Arsenal funciona, compite, progresa. Pero cuando la Champions se decide por detalles, por una jugada aislada, por un genio que rompe el guion, ve a otros mejor armados.

Y ahí entra otro nombre propio.

Barcelona y el factor Rodri

Lineker apunta a un rival que vuelve a asomar con fuerza: Barcelona. No solo por el peso de su escudo o su historia reciente en la competición, sino por una incorporación que, a su juicio, puede cambiar el paisaje europeo.

“Creo que Barcelona puede estar muy fuerte y ser difícil de batir esta temporada, ahora que tiene a Rodri en esa posición crucial”, añadió.

Un mediocentro dominante en el corazón del equipo, un futbolista capaz de ordenar, proteger y lanzar. En la lectura de Lineker, ese tipo de pieza diferencial inclina la balanza cuando los márgenes son mínimos, como ocurre siempre en las rondas finales de Champions.

Arsenal, entre la ambición y la duda

El contexto deportivo del Arsenal invita al optimismo. El equipo se ha consolidado, ha aprendido a competir en Europa y llega con la determinación de ir “un paso más allá” tras la final perdida ante PSG.

Si el sorteo cruza de nuevo a ambos en las eliminatorias, el duelo tendrá aroma de revancha. El vestuario no olvidará la derrota en la final, y la motivación estará al límite. El conjunto londinense ya ha demostrado que puede mirar a la cara a cualquiera.

Sin embargo, la lectura de Lineker es clara: el Arsenal tiene estructura, idea y nivel colectivo para pelear por la Champions, pero podría quedarse corto cuando la competición exija ese destello individual que solo unos pocos jugadores en el mundo pueden ofrecer.

PSG seguirá siendo una montaña a escalar. Barcelona, con Rodri en el centro del campo, se perfila como otra amenaza seria. Entre esos gigantes, el Arsenal se presenta con ambición real, pero bajo la sombra de una pregunta incómoda:

¿bastará el bloque… si no hay suficientes superestrellas para decidir la noche más grande de todas?