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Marcus Trescothick: Inglaterra necesita mantener su esencia local

Marcus Trescothick cerró su etapa como seleccionador interino del equipo de Test de Inglaterra con un mensaje tan claro como el 3-0 a Pakistán que dejó en el marcador: por muy global que sea el nuevo proyecto, la selección necesita seguir teniendo acento local.

Acaba de firmar una barrida impecable ante Pakistán y, casi sin tiempo para respirar, se incorpora ya al grupo de balón blanco de Brendon McCullum para la serie ante Sri Lanka del domingo. Cambio de vestuario, mismo debate de fondo: ¿qué lugar ocuparán los entrenadores ingleses en una estructura cada vez más dirigida desde fuera?

Un vestuario cada vez más kiwi

El nuevo seleccionador de red ball, Stephen Fleming, aterrizará en Inglaterra en los próximos días. Cuando lo haga, tanto el equipo de Test como el de balón blanco quedarán bajo mando neozelandés.

Tim Southee y Jeetan Patel ya trabajan con el grupo de lanzadores. El australiano Marcus North se ha incorporado recientemente como seleccionador nacional y su compatriota Mike Hussey fue tanteado por Fleming para ejercer como posible mentor de bateo en Test. El mapa de poder técnico se ha llenado de voces del hemisferio sur.

En medio de ese paisaje, Trescothick ha sido durante cuatro años y medio la figura inglesa de mayor rango dentro del cuerpo técnico. Ahora, sin embargo, no sabe si seguirá formando parte del próximo capítulo.

“Hay otra transición por delante con la llegada de Stephen, que trabajará con Joe Root para planear cómo van a mover esto hacia adelante”, explicó. Lo que venga después, aún está en el aire. “Veremos cómo se desarrolla. En las próximas semanas probablemente sabremos un poco más”.

Ha hablado con Rob Key, director de cricket masculino, en los últimos días, pero todo está pendiente de la llegada de Fleming: “Cuando Stephen esté aquí, él, Rob y Brendon podrán sentarse de verdad y perfilar cómo va a quedar todo”.

Trescothick admite que tiene una preferencia sobre su futuro, pero se la guarda: “Probablemente es mejor no mencionarla porque puede que no sea lo que ocurra. Me encanta trabajar en ambos formatos. Ha sido brillante y un privilegio”.

La importancia de la voz local

No se trata solo de él. Sarah Taylor ha recibido buenas críticas por su trabajo como consultora de fielding este verano y Michael Yardy ha sido promocionado temporalmente desde la sub-19 en las últimas semanas. Nombres que representan algo más que un pasaporte: representan cultura de vestuario, comprensión del entorno, memoria competitiva.

Trescothick lo resume con sencillez, pero con peso: “Me gustaría pensar que sí. No hay nada mejor que trabajar para tu propio país”. No habla de patriotismo vacío, sino de matices que solo entiende quien ha vivido la camiseta.

“Dentro del sistema de entrenadores necesitas a alguien que pueda resaltar lo que es importante para los jugadores de Inglaterra, para los equipos de Inglaterra, para las series de Inglaterra. Son diferentes a otros países y únicas a su manera”, subraya.

Ahí está el corazón de su mensaje. Inglaterra puede y debe aprovechar el conocimiento de técnicos extranjeros de élite, pero sin perder su propio pulso. “Queremos intentar promocionar a los nuestros desde dentro y llevarlos hasta arriba, porque no hay nada mejor que llegar a ese punto”, insiste.

No lo plantea como una cruzada, ni como una línea roja, pero sí como una convicción: “No es algo absolutamente imprescindible, pero cuanta más representación tengamos ahí dentro, mejor será”.

La revolución táctica y cultural que se avecina con Stephen Fleming promete sacudir la estructura. La cuestión, ahora, es si en esa nueva Inglaterra que se diseña desde fuera seguirá habiendo suficientes voces que sepan, de primera mano, qué significa realmente jugar para Inglaterra.