El norte se queda sin Ashes: consecuencias de 2023
El rugido del norte de Inglaterra no sonará en los Ashes masculinos de 2027. No habrá Test en Old Trafford ni en Headingley. No es un olvido, ni un giro caprichoso del calendario: es la consecuencia directa de una decisión tomada para la serie de 2023.
Entonces, un movimiento de fichas alteró el tablero. El plan original situaba a Southampton como sede de un Test de los Ashes en 2023. Ese partido terminó trasladándose a Headingley, en Leeds. El norte celebró. Hampshire, no tanto.
La compensación llegó en forma de chequera y de promesa. El England and Wales Cricket Board (ECB) abonó a Hampshire más de un millón de libras y, como parte del acuerdo, le garantizó un Test de los Ashes en 2027. Esa garantía es, en la práctica, la puerta que se cierra para el norte en esa serie.
Silencio oficial. Ni Hampshire ni el ECB han querido comentar el asunto.
Un cambio que viene de lejos
La historia arranca en 2018. Entonces, con Colin Graves al frente del ECB, se anunciaron las sedes de los Ashes de 2023. Graves, hoy presidente de Yorkshire y antes máximo responsable de Headingley, estaba en una posición delicada: el hombre del norte sentado en la silla más poderosa del cricket inglés.
El propio Graves ha insistido en que no intervino en la adjudicación de partidos. Según explicó al diario The Guardian, se ausentaba de la sala cada vez que el consejo trataba las recomendaciones de sedes. “No estaba implicado”, aseguró.
En aquel momento, el ECB funcionaba con un sistema de “licitación competitiva”: los estadios pujaban económicamente por albergar partidos, con ofertas que mezclaban ambición deportiva y músculo financiero. Quien más y mejor ofrecía, más opciones tenía de ver pasar a Australia por su puerta.
Ese modelo ya es historia. El organismo ha girado hacia un sistema de rotación, avalado por los 18 condados de primera clase y por Marylebone Cricket Club. La idea: repartir de forma más equitativa los grandes encuentros, sin convertir cada asignación en una subasta.
Con esa nueva rotación se han distribuido las sedes de los grandes partidos hasta 2031. El precio de la transición, sin embargo, incluye compromisos heredados como el de Hampshire, que condicionan el mapa de los Ashes de 2027.
Southampton sube, el norte espera
El próximo año marcará un hito para el Ageas Bowl de Southampton: por primera vez albergará un Test de los Ashes masculinos. Un premio largamente perseguido, que llega acompañado de un papel estable en el futuro inmediato.
A partir de 2031, el ECB se ha comprometido a que siempre haya al menos un Test masculino de los Ashes en el norte de Inglaterra. Al mismo tiempo, Southampton recibirá un Test masculino en cada segunda serie de los Ashes que se juegue en suelo inglés. Un equilibrio calculado entre tradición y expansión geográfica.
Mientras tanto, la foto del corto plazo es más áspera para los aficionados del norte. Tanto Headingley como Old Trafford han sido escenario de Tests masculinos en las dos últimas series de los Ashes en casa. En 2027, ninguno de los dos aparecerá en el cartel.
En la próxima serie, el Test masculino más septentrional se disputará en Trent Bridge, Nottingham. El norte profundo se quedará sin su cita con Australia, aunque Headingley mantendrá un papel clave: será la sede del único Test de los Ashes femeninos.
La pasión por los Ashes no entiende de coordenadas, pero el ruido de las gradas sí. La pregunta es cuánto tardará el norte en recuperar su lugar fijo en el corazón de la rivalidad más antigua del cricket.






