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Queensberry enciende el invierno: Dubois‑Wardley 2 y más

Queensberry Promotions ha puesto nombre y fecha al tramo final del año. Tres veladas, tres eventos principales y un mensaje claro: otoño e invierno serán territorio británico en el boxeo de élite.

Todo arranca el sábado 17 de octubre en el O2 Arena de Londres con la revancha por el título mundial pesado WBO entre Daniel Dubois y Fabio Wardley. Después llegará el turno de los semipesados Joshua Buatsi y Willy Hutchinson, el 7 de noviembre en Manchester. El cierre, el 19 de diciembre en Belfast, con Anthony Cacace defendiendo su corona superpluma WBA ante Nick Ball.

Las tres carteleras se verán en DAZN, con Dubois vs Wardley 2 apuntando claramente a evento de pago o al nivel Ultimate de la plataforma.

Dubois vs Wardley 2: regreso a la guerra

El combate grande es el de los gigantes. Dubois (23-3, 22 KO) y Wardley (20-1-1, 19 KO) se reencontraron en el ring antes del Moses Itauma vs Filip Hrgovic para anunciar oficialmente la revancha. Frank Warren tomó el micrófono, pero la tensión la pusieron ellos.

La primera pelea, el 9 de mayo en Manchester, fue una batalla salvaje que Dubois resolvió por KO técnico en el undécimo asalto. Un castigo largo, duro, de esos que dejan cicatriz en la carrera… y en el orgullo.

Dubois no se molestó en disfrazar su intención. “Será otra victoria dominante y una actuación increíble. No puedo esperar. Vamos a hacerlo”, lanzó, fiel a su estilo directo.

Le preguntaron por los errores del primer duelo. No se escondió, ni fingió prudencia. “Cuando entras en el agua, te vas a mojar. Me encanta cada segundo. No puedo esperar”.

Al otro lado, Wardley no llegó a Londres a interpretar el papel de víctima. Su discurso fue el de alguien que cree haber aprendido lo suficiente como para cambiar la historia.

“El O2 es como un segundo hogar para mí, así que hacer la pelea aquí será especial”, afirmó. “Solo tengo ganas de volver directamente al lío. Es una revancha y va a ser venganza”.

No se quedó ahí. Recordó su capacidad para ajustar sobre la marcha, tirando de hemeroteca reciente. “Entramos en esa pelea con toda la confianza del mundo, pero hay ajustes que hacer. Y lo he demostrado una y otra vez: miras mis peleas con Frazer Clarke, los ajustes que hice, o de Justis Huni a Joseph Parker. He demostrado que soy adaptable y que puedo cambiar. Eso es lo que necesitamos para esta pelea”.

Dubois zanjó la charla con una frase que encendió aún más el ambiente: “Ya veremos. Dame algo de esa mierda cara a cara, chico”.

Y se lo dieron. Frente a frente, tensos, mirándose como si el primer asalto empezara ahí mismo. Sin golpes, pero con todo lo demás.

Buatsi vs Hutchinson 2: cuentas pendientes en el semipesado

En septiembre de 2024, Joshua Buatsi (20-1, 13 KO) y Willy Hutchinson (20-2, 14 KO) firmaron una pelea intensa, igualada, que acabó con victoria por decisión dividida para Buatsi. No fue un escándalo, pero sí uno de esos fallos que dejan debate abierto: muchos vieron ganar a Hutchinson pese a haber sido derribado dos veces y perder un punto en el séptimo asalto.

Ahora el premio sube: la revancha será por el título interino WBC del peso semipesado (175 lb). Buatsi, sin embargo, no sonó precisamente encantado con la idea de repetir rival. Lo dejó claro sin necesidad de decirlo de forma explícita.

“Esto es lo que me han puesto delante. Él dijo que íbamos a repetir hace dos años, así que aquí estamos”, reconoció. “Hay algo en juego. Si no hubiera nada en juego, no estaría aquí”.

En la otra esquina, el tono fue radicalmente distinto. Hutchinson llevaba dos años esperando este momento. “Estoy muy, muy emocionado. Han hecho falta dos años para llegar hasta aquí, y ahora estamos de nuevo”, dijo. “Le dije hace dos años después de la pelea: ‘Te voy a coger’, y aquí estamos. Voy a ganar. Simple”.

No hay promesas de cordialidad. Solo la sensación de que, esta vez, uno de los dos saldrá con la discusión cerrada.

Cacace vs Ball: fuego frío en Belfast

Anthony Cacace (25-1, 9 KO) defenderá en casa el título mundial WBA del superpluma (130 lb) que arrebató a Jazza Dickens el 14 de marzo. Enfrente tendrá a Nick Ball (23-1-1, 13 KO), ex campeón mundial del peso pluma WBA, que perdió su cinturón por KO técnico en el duodécimo asalto ante Brandon Figueroa el 7 de febrero en Liverpool.

Cacace no adornó el reto. “Nick es un gran boxeador, un ex campeón mundial, los ha vencido a todos. Espero una buena guerra. Es un tipo duro. Hagámoslo”, resumió.

Ball, que sube de división, ve el combate como una puerta abierta a una segunda vida en la élite. “Es una oportunidad enorme en un nuevo peso”, explicó. “Es un campeón sólido, va a ser una gran pelea”.

Curiosamente, puede que este sea el duelo con mejor atmósfera de los tres. Belfast responde siempre, y Cacace y Ball se han mostrado tan respetuosos como peligrosos. Pocas palabras, muchas promesas implícitas.

Tres meses, tres ciudades, tres historias muy distintas unidas por el mismo hilo: revancha, redención y títulos en juego. Dubois quiere consolidarse como fuerza dominante en los pesados, Wardley exige justicia propia. Buatsi defiende su lugar en la ruta mundialista, Hutchinson persigue el “te lo dije”. Cacace se aferra a su cinturón ante un Ball que se niega a ser un recuerdo del pasado.

El calendario está marcado. Ahora solo falta que suenen las campanas y ver quién convierte estas noches en el punto de giro de su carrera.