Queja del PCB contra Sky Sports por entrevista a hijos de Imran Khan
La junta de cricket de Pakistán denuncia a Sky por dar voz a los hijos de Imran Khan
El críquet en Lord’s vivía un día de Test, pero el ruido no llegó solo del césped. El Pakistan Cricket Board (PCB) ha presentado una queja formal contra Sky Sports después de que la cadena emitiera una entrevista con los hijos de Imran Khan, Kasim y Sulaiman, durante la cobertura del primer día del segundo Test en el mítico estadio londinense.
La conversación, emitida en pleno directo, se apartó del guion habitual de análisis técnico y estadísticas. Los hijos del excapitán de Pakistán y ex primer ministro aprovecharon el espacio para denunciar el trato que, según ellos, está recibiendo su padre por parte del gobierno paquistaní. Imran Khan lleva tres años en confinamiento solitario. Tres años aislado, convertido en epicentro de una tormenta política que ahora irrumpe también en una retransmisión deportiva.
Los abogados de Khan han descrito sus condiciones de vida como “un asesinato a cámara lenta”. Su hermana ha ido todavía más lejos: asegura que ha sido torturado en prisión. El exlíder de 73 años fue trasladado a un hospital la semana pasada, después de que un fallo del Tribunal Supremo permitiera su liberación temporal para recibir tratamiento médico. Ese respiro duró poco. Khan ya ha sido devuelto a prisión.
El PCB no ha detallado públicamente el contenido exacto de su queja, pero el eje del malestar es claro: Sky Sports ofreció una plataforma, durante un partido de Test, a voces abiertamente críticas con el gobierno de Pakistán. Un gesto que, en pleno contexto político, el organismo considera fuera de lugar.
Sky ha reconocido haber recibido la queja, pero se ha negado a hacer comentarios cuando fue contactada por el diario británico The Guardian. La cuestión no se queda ahí. El England and Wales Cricket Board (ECB) también ha sido informado de las quejas del PCB, aunque igualmente ha optado por el silencio.
Mientras los despachos intercambian correos y comunicados, la situación personal de Imran Khan sigue generando adhesiones en el mundo del críquet. Algunas de las grandes leyendas del deporte han firmado dos cartas conjuntas en las que reclaman “un trato humano y una atención médica adecuada” para el antiguo campeón del mundo con Pakistán.
La primera carta se publicó en febrero. Entre los firmantes figuran seis ex capitanes de Inglaterra, el ex capitán de India Kapil Dev y los antiguos bateadores australianos Adam Gilchrist y Greg Chappell. Esta semana, el mismo grupo ha dado un paso más con un nuevo texto en el que pide “una evaluación completa e independiente de su salud”, con especial atención a su ojo derecho.
Los abogados de Khan aseguran que ha perdido el 85% de la visión de ese ojo como consecuencia directa de las condiciones en las que se encuentra encarcelado. Es un dato que helaría la sangre en cualquier informe médico. En el caso de una figura que marcó una era en el críquet paquistaní, resuena todavía más fuerte.
Hay un detalle que sobresale entre las firmas ilustres: ningún jugador paquistaní ha estampado su nombre en esas cartas. Ninguno. En un país donde la figura de Imran Khan se sitúa en la intersección entre héroe deportivo y líder político caído, el silencio de sus compatriotas dentro del críquet pesa tanto como cualquier declaración. Y deja una pregunta incómoda flotando sobre el juego: ¿hasta dónde puede aislarse el deporte cuando la realidad golpea tan cerca de su mayor icono?






