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Rohit Sharma y su futuro en el cricket: ¿Llegará al Mundial de 2027?

Rohit Sharma no necesitó más que una frase para encender otro capítulo en el eterno debate sobre su futuro. Ni una rueda de prensa, ni una entrevista exclusiva. Solo una respuesta seca, lanzada desde el escenario de un evento financiero en Mumbai.

“October 2027 is far away, we will see about it then”.

Con eso bastó.

La pregunta, directa desde el público en el Global Fintech Fest, apuntaba a lo que muchos llevan meses murmurando: ¿estará Rohit en el Mundial de ODI de 2027, que se disputará en Sudáfrica, Zimbabue y Namibia? El ex capitán de India, que ya no juega T20I ni Tests, eligió no abrir ninguna puerta… ni cerrarla.

Prefirió dejar el calendario en pausa.

Un futuro abierto, un presente contundente

La escena contrasta con la realidad inmediata del bateador. Mientras se especula sobre su longevidad en el formato de 50 overs, los números recientes cuentan otra historia. En su última aparición con India en ODI, Rohit firmó un siglo. Frente a Inglaterra, se fue hasta 138 carreras. Dominante, vigente, aún decisivo.

Desde la BCCI, el mensaje es igual de claro. El secretario Devajit Saikia quiso cortar de raíz las dudas sobre el estado del jugador.

“Él está jugando de forma soberbia en todos los partidos. ¿Qué más quieren?”, lanzó ante los medios tras una reunión de revisión en la sede del organismo. “En el último partido (contra Inglaterra) anotó 138 carreras, entonces, ¿por qué hay especulación? No quiero dar alimento a los que especulan”.

No hubo matices. Para la BCCI, el debate sobre el “declive” de Rohit no tiene base deportiva hoy.

El recuerdo del autobús descapotable… y un “no” rotundo

El público no se quedó solo en 2027. Otro aficionado fue más romántico, mirando atrás. Preguntó si, en caso de que India ganara otro título mundial, podría repetirse la imagen de 2024: aquel autobús descapotable recorriendo Mumbai, con el equipo liderado por Rohit celebrando el título del T20 World Cup conquistado en las West Indies.

La respuesta fue tan corta como reveladora.

“...No creo que un desfile en autobús sea posible ahora”.

Sin dramatismos, pero con un tono que deja entrever que aquel momento fue único, irrepetible, quizá también marcado por un contexto muy particular. Una celebración que ya pertenece a la memoria colectiva, no al calendario futuro.

Entre la leyenda y el calendario

Rohit Sharma se mueve ahora en un territorio curioso: ya es figura histórica del cricket indio, pero sigue produciendo como si aún tuviera algo que demostrar. No es un veterano aferrado al pasado, tampoco un novato en ascenso. Es el capitán que levantó un Mundial T20, el bateador que sigue marcando siglos en ODI, y el jugador sobre el que todos preguntan qué pasará dentro de tres años.

Él, de momento, no se deja arrastrar por las proyecciones ni por los titulares adelantados. Repite que octubre de 2027 “está muy lejos”. Se aferra al presente, a los runs de hoy, a los partidos que todavía tiene por delante.

La pregunta no desaparecerá. Volverá en cada gran serie, en cada torneo, en cada entrada dominante o cada fallo sonado. Pero, mientras la especulación se multiplica fuera del campo, dentro de la línea de bateo la respuesta de Rohit sigue siendo la misma: su bate habla más alto que cualquier calendario.