Shelton y Tiafoe: Un hito histórico en el US Open
El tenis masculino estadounidense lleva años buscando un punto de inflexión. En Flushing Meadows, esa ruptura con el pasado ya tiene nombres y apellidos: Ben Shelton y Frances Tiafoe.
Los dos ganaron partidos maratonianos en cuartos de final y se medirán en semifinales en el USTA Billie Jean King National Tennis Center. Pase lo que pase el viernes, habrá un estadounidense en la final del domingo. Y no solo eso: el ganador será protagonista de un hito histórico.
Tiafoe, resurrección a medianoche
Frances Tiafoe estuvo contra las cuerdas. Y no una vez, sino varias.
Perdía dos sets a cero ante su compatriota Alex Michelsen, sólido, valiente, sin complejos en el mayor escenario de su carrera. El marcador era demoledor: 5-7, 3-6. Casi cinco horas después, el guion había saltado por los aires.
Tiafoe se aferró al partido con un 7-5 en el tercer set que cambió el tono de la noche. Ajustó, arriesgó, subió el volumen de su tenis y, sobre todo, se negó a aceptar el papel de víctima. Remató la remontada con un 6-3 en el cuarto y llevó el duelo a un quinto set que se decidió en un superdesempate eléctrico.
Ahí, el 10-6 final certificó una de esas victorias que marcan carreras. No fue brillante de principio a fin, pero sí ferozmente competitivo cuando el margen de error era mínimo. El tipo de triunfo que convierte a un jugador en candidato real, no solo en animador del torneo.
Shelton tumba al campeón… a las 3:30 de la madrugada
Si lo de Tiafoe fue un ejercicio de resistencia, lo de Ben Shelton fue un golpe directo al corazón del torneo.
Frente a él estaba Carlos Alcaraz, campeón defensor, referencia absoluta de la nueva generación. Shelton no se achicó. Perdió el primer set en el tiebreak, 7-6(5), pero respondió con una autoridad que silenció por momentos a la grada: 6-1, 6-3. Velocidad, potencia, un servicio incendiario y una determinación que descolocó al español.
Alcaraz reaccionó con un 6-1 en el cuarto set que parecía restaurar el orden natural. El partido entró entonces en territorio de leyenda: un quinto set tenso, cambiante, decidido en otro superdesempate. Shelton se sostuvo, encontró primeras bolas cuando más quemaban y cerró con 7-6(10-7) una de las victorias más resonantes de su carrera.
El reloj marcaba las 3:30 de la madrugada del miércoles, el final más tardío en la historia del US Open. La noche, ya convertida en madrugada, se quedaba con una imagen clara: el campeón se iba, y el torneo amanecía con un nuevo aspirante dispuesto a quedarse.
Shelton, cabeza de serie número 8, se cita ahora con Tiafoe, número 11, en unas semifinales con aroma de cambio de era.
Un lugar en la historia para el ganador
El duelo entre Shelton y Tiafoe no solo define un finalista. Define un capítulo del tenis estadounidense.
Según datos de ESPN, el vencedor será el primer hombre negro estadounidense en alcanzar una final del US Open desde Arthur Ashe en 1972. Más de medio siglo después, la pista central de Flushing Meadows volverá a ser escenario de una presencia que trasciende lo deportivo.
No se queda ahí. El ganador será también el primer hombre negro estadounidense en disputar una final de Grand Slam desde 1996. La dimensión histórica es tan grande como el reto deportivo.
El último estadounidense que jugó una final del US Open fue Taylor Fritz en 2024. Para encontrar al último campeón hay que retroceder hasta 2003, cuando Andy Roddick levantó el trofeo. Demasiado tiempo para un país que se acostumbró durante décadas a ver a sus tenistas dominar este escenario.
Gauff y Pegula mantienen vivo el pulso en el cuadro femenino
El impulso local no se limita al cuadro masculino. En el torneo femenino, dos estadounidenses siguen en carrera y sostienen el ruido de la grada.
Coco Gauff, campeona en 2023 y última mujer estadounidense en ganar el título individual, tiene cita de cuartos de final este miércoles ante la rusa Mirra Andreeva. La campeona defensora busca repetir la ruta que la llevó al trofeo el año pasado y devolver a la afición esa mezcla de frescura y aplomo que la ha convertido en referente.
Jessica Pegula ya dio su paso hacia semifinales. Superó a la también estadounidense Emma Navarro en un duelo de tres sets el martes por la noche, imponiendo su jerarquía en los momentos clave. Su siguiente obstáculo es mayúsculo: la número 1 del cuadro y campeona defensora, Aryna Sabalenka, a la que se enfrentará el jueves.
Con Gauff y Pegula aún en liza, el US Open mantiene abierta la posibilidad de un nuevo título local en el cuadro femenino, mientras el masculino se asegura, como mínimo, un finalista.
Un fin de semana cargado de respuestas
Las finales individuales femenina y masculina están programadas para el sábado 12 y el domingo 13 de septiembre, respectivamente. Para entonces, el relato de este US Open ya habrá respondido varias preguntas.
¿Confirmará Coco Gauff su condición de campeona vigente? ¿Podrá Jessica Pegula derribar la muralla que supone Aryna Sabalenka? Y, sobre todo, ¿serán Ben Shelton o Frances Tiafoe quienes devuelvan a Estados Unidos un campeón masculino de Grand Slam por primera vez desde Andy Roddick?
En unos días, la pista central de Flushing Meadows tendrá la respuesta. Y alguien, con una bandera estadounidense a la espalda, habrá cambiado el mapa del tenis moderno.






