logo

Alex Eala: Candidata seria en el US Open 2024

Alex Eala aterriza en Nueva York con una etiqueta que ya no se le despega: candidata seria. La filipina será la cabeza de serie número 17 del US Open, la mejor preclasificación de su joven carrera en un Grand Slam, y se estrenará en Flushing Meadows ante una jugadora procedente de la fase previa.

No es un detalle menor. Hace apenas unos meses, en Wimbledon, su techo había sido el número 25 del cuadro. Hoy aparece en la mitad baja de un sorteo cargado de minas, rodeada de nombres pesados y de historias ya consolidadas en el circuito. En su camino se asoma, por ejemplo, la finalista del año pasado y décima cabeza de serie, Amanda Anisimova, una referencia clara del nivel de exigencia que le espera.

El Debut

El debut marca el primer paso de una ruta compleja. Si Eala supera su estreno ante la qualy, le aguardará en segunda ronda la ganadora del duelo entre Oleksandra Oliynykova y la invitada local Reese Brantmeier. Hay cuentas pendientes ahí. La filipina se midió con Oliynykova el pasado mayo en el WTA 500 de Estrasburgo, en Francia, y cayó en un duelo de tres sets en la primera ronda. Un aviso de que la ucraniana sabe incomodarla. Con Brantmeier, en cambio, no hay antecedentes en el circuito WTA. Sería territorio completamente nuevo.

Posibles Enfrentamientos

Y eso es solo el inicio. Más adelante, si el guion la acompaña, el cuadro le cruza posibles batallas con su buena amiga y 14.ª cabeza de serie Iva Jovic, con la dos veces cuartofinalista de Grand Slam en dobles Anastasia Potapova, con la campeona de Roland Garros 2017 Jelena Ostapenko y con la vigente reina de París, la joven de 19 años Mirra Andreeva. Un recorrido sin respiro, diseñado para jugadoras que no se asustan con los focos.

Pero Eala ya demostró que no viaja a Nueva York para hacer turismo. Su vara de medir es clara: quiere superar su mejor actuación en un grande, ese octavo de final en Wimbledon de hace apenas unos meses. Ningún camino es sencillo en un Grand Slam, y menos en este US Open, pero la sensación es que llega en el momento justo, con el tenis y la confianza alineados.

Gira Norteamericana

Su gira norteamericana ha sido el gran argumento. En el Mubadala DC Open firmó su irrupción definitiva: levantó su primer título WTA y lo hizo derribando gigantes una tras otra. Pasaron por su raqueta Zheng Qinwen, la campeona defensora Leylah Fernandez, la segunda cabeza de serie Elina Svitolina, la cuatro veces campeona de Grand Slam Naomi Osaka y la finalista del US Open 2024 Jessica Pegula. Una lista de víctimas que, por sí sola, reconfigura la percepción sobre lo que puede hacer en cemento.

Ni siquiera el paso por el dobles mixto le restó filo competitivo. Junto al canadiense Felix Auger-Aliassime, se midió a una pareja tan mediática como experimentada: Gael Monfils y Svitolina. Cayeron, sí, pero el pulso y la exposición en grandes pistas suman kilómetros de élite a una jugadora que todavía está aprendiendo a convivir con la presión de los grandes escenarios.

Ahora, todo ese bagaje desemboca en Flushing Meadows. Eala llega con ranking, con resultados, con victorias de prestigio y con un cuadro que no le regalará nada. Justo como le gusta a las jugadoras que quieren dejar huella.

La pregunta ya no es si está preparada para el desafío. La verdadera incógnita es hasta dónde la dejarán llegar en Nueva York.