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Camila Zamorano defiende su título en San Luis Potosí

La campeona más joven del mundo volvió a dejar claro que el cinturón no se negocia. En la Arena Potosí de San Luis Potosí, México, Camila Zamorano (15-0, 1 KO) defendió con solvencia su título mundial minimosca del WBC al imponerse por decisión unánime a una siempre combativa Perla Pérez (9-10-1, 1 KO).

Las tarjetas no dejaron lugar a la discusión: 98-92, 98-92 y 97-93. Tercera defensa exitosa para Zamorano, que pasó de campeona interina a monarca absoluta y sigue sin conocer la derrota.

Una campeona que manda con el jab

Desde el primer tañido de campana se vio quién tenía el plan más claro. Zamorano clavó el jab como carta de presentación y empezó a marcar distancias. Peleó casi siempre en retroceso, ligera sobre las piernas, abriendo ángulos y utilizando al máximo su mayor alcance.

Cada paso atrás no era una retirada, sino una invitación a entrar mal. Cuando Pérez acortaba la distancia, la campeona ya tenía preparada la réplica: directo, recto largo y salida lateral. Golpear y salir. Hacer fallar y castigar.

Pérez, fiel a su estilo, avanzó toda la noche. Siempre en guardia alta, siempre en el frente, tratando de convertir la pelea en un intercambio más sucio, más físico. Cuando lograba meterse en la corta distancia, soltaba golpes amplios, buscando sorprender a Zamorano en el cuerpo a cuerpo. Esos momentos le dieron algo de éxito, lo suficiente para arañar asaltos en las tarjetas y evitar que el combate se convirtiera en un paseo.

Pero la pelea tuvo dueña. El ritmo, la distancia y la narrativa del combate los escribió la campeona. Zamorano supo cuándo acelerar y cuándo enfriar el intercambio, cuándo trabajar con calma desde fuera y cuándo amarrar el centro del ring para cortar el ímpetu de su rival.

Control, madurez y un futuro abierto

La clave estuvo en la disciplina. Zamorano no se dejó arrastrar a la pelea que proponía Pérez. No se enredó en guerras de poder a poder ni cayó en el intercambio desordenado. Se mantuvo fiel a su boxeo: limpio, ordenado, de precisión. Así fue sumando asalto tras asalto hasta hacer inevitable el veredicto de los jueces.

El público mexicano pudo seguir la velada en directo a través de Azteca 7, en una cartelera de Zanfer Promotions que volvió a poner el foco en el talento local. El combate completo ya se puede ver en YouTube, una oportunidad para revisar con calma cómo una campeona tan joven maneja con frialdad un escenario de presión.

Con esta victoria, Zamorano conserva el cinturón minimosca del WBC y afianza su condición de campeona mundial más joven en activo. Tres defensas ya a sus espaldas, un récord inmaculado y la sensación de que todavía no ha tocado techo.

La pregunta ya no es si está preparada para seguir reinando. La verdadera incógnita es hasta dónde puede llegar esta campeona que, a cada defensa, parece agrandar un poco más su territorio.