Ferrari debe elegir a su líder: Guenther Steiner y Lewis Hamilton
Guenther Steiner lo tiene claro: Ferrari debe elegir ya a su líder… y se llama Lewis Hamilton
La tormenta interna en Ferrari tras el Gran Premio de Países Bajos ha encendido todas las alarmas. Estrategias cruzadas, mensajes de radio cargados de frustración y una sensación evidente: el equipo de Maranello no tiene claro a quién quiere llevar de la mano a la lucha por el título de 2026.
Guenther Steiner, ex jefe de equipo de Haas y voz autorizada del paddock, no ve margen para la duda. Para él, Ferrari debe fijar reglas de juego nítidas y apostar abiertamente por Lewis Hamilton por delante de Charles Leclerc si quiere mantenerse vivo en la pelea por el campeonato.
Zandvoort destapa el problema
En Zandvoort, el guion se torció dentro del propio box rojo. Hamilton rodaba con neumáticos más frescos, mejor ritmo y opciones reales de atacar. Sin embargo, quedó atrapado detrás de Leclerc, que defendía su posición mientras su ritmo caía. Vuelta tras vuelta, el siete veces campeón perdía tiempo… y la paciencia.
Las radios lo dejaron en evidencia: Hamilton, molesto, veía cómo se evaporaba una oportunidad. Leclerc, por su parte, seguía su carrera, protegido por la falta de una orden clara desde el muro. Ferrari no intervino. Y ese silencio pesó tanto como cualquier error estratégico.
Para Steiner, el fallo no estuvo solo en la gestión del momento, sino en la ausencia de un plan previo.
“No puedes inventar órdenes de equipo sobre la marcha”
En declaraciones a The Red Flags Podcast, Steiner fue directo al analizar el comportamiento de Ferrari:
“No puedes implementar órdenes de equipo durante una carrera. Tienes que acordarlas antes”, explicó. Para él, la conversación debía haberse producido mucho antes de que los dos Ferrari se encontraran en pista.
Steiner llevó el razonamiento al punto clave: las opciones reales de cada piloto en el campeonato. Sin rodeos, planteó la cuestión que muchos en el paddock se hacen en voz baja.
“Lo realista es: ¿puede Charles realmente ganar el campeonato del mundo? Quizá no. ¿Y quién está delante? Lewis”.
No hizo cálculos detallados, lo admitió, pero su lectura es pragmática: si uno de los dos tiene opciones, ese es Hamilton. Con el Mundial apretado al frente, Steiner considera que no hay espacio para sentimentalismos.
“Si quieres ganar, está todo muy ajustado ahí delante. Tienes que poner tu dinero en el tipo que tiene la mejor oportunidad”.
Un mensaje duro para Leclerc
La lógica de Steiner es fría, casi quirúrgica. Y pasa por una conversación incómoda con Leclerc, a quien ve obligado a aceptar un papel secundario si los números señalan a Hamilton.
“Ese es el tipo que va delante, el que tiene más puntos, y ese es el único argumento de venta para Charles. ‘Oye, colega, tu compañero lo ha hecho mejor hasta ahora. Ahora él es el número uno’”.
Nada de medias tintas. Para Steiner, la jerarquía debe estar clara, sin ambigüedades ni interpretaciones. Si Hamilton lidera en puntos, Hamilton manda en pista. Leclerc, por talento y peso dentro de Ferrari, no encaja fácilmente en el rol de escudero, pero la visión del ex jefe de Haas no deja espacio para un reparto equitativo cuando hay un título en juego.
Vasseur, en el centro del tablero
Steiner también apuntó directamente a la figura que, a su juicio, debe asumir la responsabilidad de ordenar la casa: Fred Vasseur. Ni directivos, ni propietarios, ni figuras externas. El jefe de equipo.
“Fred, ese es su trabajo”, sentenció. Y dejó claro que, en su opinión, John Elkann no debe bajar al barro de las decisiones deportivas: “No creo que John Elkann deba ni vaya a involucrarse en eso, porque si se mete en ese tema en este punto, tendría que dirigir él el equipo”.
Para Steiner, Vasseur ya tiene el control suficiente como para tomar una decisión de este calibre. Y, sobre todo, tiene la obligación de hacerlo si de verdad quiere ver a Ferrari campeón del mundo.
“Fred necesita ganar un campeonato del mundo”, remató.
El mensaje queda lanzado hacia Maranello: en una Fórmula 1 en la que cada punto cuenta y los márgenes son mínimos, Ferrari no puede permitirse la ambigüedad. La pregunta ya no es si Hamilton y Leclerc pueden convivir como iguales, sino cuánto tiempo más puede esperar Ferrari antes de elegir a su hombre para 2026.






