Linda Noskova llega al US Open tras conquistar Wimbledon
Linda Noskova aterriza en el US Open con un foco mucho más intenso tras conquistar Wimbledon, pero su discurso va a contracorriente del relato fácil: no se siente más confiada que antes.
«No, para mí siempre es como llegar a un torneo con un estado mental completamente nuevo», explicó la checa, sexta cabeza de serie, ante la prensa el viernes en Nueva York. «Siempre ha sido muy importante centrarme en cada partido como si no hubiera pasado nada antes. Ni éxitos ni fracasos».
Lo dice alguien que acaba de sobrevivir a uno de los finales más dramáticos del año: cinco puntos de partido desperdiciados antes de doblegar a su compatriota Karolina Muchova en la final sobre hierba y convertirse en la tercera checa en cuatro años que levanta el trofeo de Wimbledon. Un título que la ha lanzado a otra dimensión… aunque ella se resista a cambiar de piel.
Tiene solo 21 años y todavía está asimilando qué significa ser campeona de Grand Slam. No lo esconde. «Sigue siendo todo muy nuevo, así que es muy difícil acostumbrarse a todo lo que viene», admitió. La experiencia, sin embargo, le ha dejado una certeza que pesa más que cualquier duda: «Siento que he aprendido sobre todo que es posible para mí hacerlo, llegar hasta el final y levantar un trofeo de Grand Slam».
Después de Londres llegó una avalancha de primeras veces. Actos, homenajes, cámaras, firmas. Y un encuentro que la marcó de forma especial: la visita al presidente checo, Petr Pavel. «Fue enorme», contó con una sonrisa. «Estaba muy emocionada con la invitación». No fue el único momento que la desbordó. Su ciudad natal se volcó con ella. «Mi pueblo me dio la bienvenida. Tres mil personas se reunieron en un solo lugar. Fue increíble ver a tanta gente que de verdad vio el partido».
Entre fotos oficiales y celebraciones populares, el circuito no se detiene. El US Open ya la espera. Noskova aparece en la parte alta del cuadro, la zona más salvaje del torneo, junto a la defensora del título Aryna Sabalenka y la tercera cabeza de serie, Jessica Pegula. Su primera parada será ante la estadounidense Katie Volynets, un estreno cargado de simbolismo: la nueva campeona de Wimbledon frente a una local que conoce cada rincón de Flushing Meadows.
Noskova insiste en que llega con la mente en blanco, como si nada hubiera pasado. Pero el circuito ya la mira distinto. Ahora deberá demostrar si esa frialdad que predica resiste el ruido neoyorquino… y el peso de alguien que ya sabe lo que es cerrar un Grand Slam con el trofeo entre las manos.






