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Medvedev brilla en el US Open y Cilic y Ruud se retiran

Daniil Medvedev regresó al Arthur Ashe Stadium con cuentas pendientes y no dejó nada a medias. El campeón de 2021 despachó con frialdad al francés Hugo Gaston por 6-4, 6-2, 6-4, en un estreno que tuvo más de ajuste de cuentas personal que de simple trámite de primera ronda.

Hace un año, el ruso se marchó del US Open a las primeras de cambio, golpeado en lo deportivo y en lo anímico. Esta vez entró a la pista con otro gesto, otra velocidad, otra intención. Fue agresivo desde el primer juego, mandó con el saque y castigó cualquier duda de su rival: 34 golpes ganadores frente a apenas 11 de Gaston. Cifras que explican la diferencia de jerarquía y también de convicción.

“Necesitas jugar tu juego; sabía que iba a hacer dejadas, saques por abajo”, explicó después Medvedev. “Tenía que hacer ganadores, ponerle presión”. Y eso hizo. Sin concesiones.

Un villano cómodo en su papel

Medvedev, convertido en uno de los “villanos” favoritos del público neoyorquino, pareció disfrutar del escenario. Se movió ligero, pese a sus casi dos metros, y fue desmontando la creatividad de Gaston con una mezcla de lectura táctica y pura solidez.

El primer set se rompió en el séptimo juego, cuando el francés regaló el break con un revés mal colocado. No hubo épica, ni remontada, ni drama: el ruso cerró el parcial con autoridad y, desde ahí, el partido se inclinó de forma definitiva.

En la segunda manga, el guion fue aún más claro. Medvedev subió un punto la intensidad y Gaston se lo puso fácil: otra rotura cedida en el tercer juego con un derechazo directo a la red. El ruso olió sangre y ya no soltó la presa. En el séptimo juego, en bola de break, se elevó para conectar un revés cruzado impecable, inalcanzable para el francés. Fue el punto que resumió la noche: iniciativa, atrevimiento y ejecución perfecta.

Todo esto apenas unos días después de bromear en público con la posibilidad de pasarse al pickleball tras caer en su debut en Winston-Salem. En Nueva York, en cambio, no hubo rastro de dudas. En el primer juego del tercer set, otra rotura: un derechazo paralelo, seco, que dejó a Gaston clavado.

Medvedev cerró el duelo con un saque imposible de devolver y ya espera rival del cruce entre el estadounidense Sebastian Gorzny, invitado, y el belga Raphael Collignon. Primer obstáculo superado, viejos fantasmas expulsados del Ashe. El ruso ha vuelto a hacer del cemento de Flushing Meadows su territorio.

Golpe al cuadro: Cilic y Ruud se bajan del torneo

Mientras Medvedev imponía su ley, el torneo encajaba dos noticias duras para el cuadro masculino. Marin Cilic, campeón en Nueva York hace 12 años, y Casper Ruud, finalista en 2022, se retiraron del US Open por lesión poco después de que arrancara la competición.

Cilic, a sus 37 años, no podrá intentar una última gran carrera en el escenario donde levantó su único título de Grand Slam. La organización no detalló la naturaleza de la lesión, pero su baja lo suma a una lista de ausencias que ya incluía a Jannik Sinner, Jack Draper, Joao Fonseca y Holger Rune.

Su lugar en el cuadro lo ocupa el “lucky loser” Otto Virtanen, que se había retirado de su partido de tercera ronda de la fase previa ante Grigor Dimitrov también por problemas físicos. Ahora se verá las caras en primera ronda con el cabeza de serie número 23, Andrey Rublev. Un giro inesperado para el finlandés, que pasa de lesionarse en la qualy a debutar en el cuadro principal ante uno de los pegadores más temidos del circuito.

La baja de Ruud, en cambio, se veía venir desde Cincinnati. El noruego, subcampeón en Nueva York hace cuatro años ante Carlos Alcaraz, se retiró allí en el segundo set de su partido ante Christopher O'Connell por un problema de espalda. Esa dolencia no ha remitido a tiempo.

“Por desgracia, mi espalda no ha sanado tan rápido como esperábamos”, explicó Ruud en Instagram. “Hemos sido optimistas con la recuperación, pero mi equipo y yo hemos decidido pensar a largo plazo y darle a mi cuerpo el tiempo que necesita. Me entristece mucho anunciar que tengo que retirarme del cuadro individual de este US Open. Nunca es fácil perderse un Grand Slam, pero sé que es la decisión correcta. Me tomaré el tiempo necesario para recuperarme bien y volver más fuerte”.

Su plaza también va a un “lucky loser”, el francés Arthur Gea, que debutará ante Juan Manuel Cerúndolo. Otro cambio de guion de última hora que reconfigura la parte del cuadro donde debía estar el noruego.

Ruud, pese a sus molestias, llegó a disputar la renovada modalidad de dobles mixtos la semana pasada, junto a Diana Shnaider. Cayeron en cuartos de final ante la pareja formada por Rublev y Mirra Andreeva. Fue su último intento de competir antes de asumir que la espalda no daba más margen.

Pegula doma los nervios y se aferra al sueño del número 1

En el cuadro femenino, Jessica Pegula necesitó unos cuantos juegos para entrar en el torneo, pero cuando lo hizo, no dejó dudas. La número 3 del mundo venció por 6-3, 6-2 a Elena-Gabriela Ruse en 83 minutos, en el partido que abrió la jornada en el Arthur Ashe Stadium.

El arranque fue tenso. Pegula dispuso de nueve bolas de break y no aprovechó ninguna. Los nervios se notaban en cada gesto, en cada resoplido. Ella misma lo reconoció después: “Estaba muy nerviosa. Estaba mandando GIFs de cómo me sentía, eran GIFs de gente perdiendo la cabeza y cosas así. La primera ronda de un Grand Slam siempre trae muchos nervios”.

Cuando por fin encontró ritmo con el resto, el partido cambió. Su servicio se convirtió en un muro: ganó el 92% de los puntos con primer saque, una estadística demoledora para cualquier rival. Desde ahí, mandó en los intercambios, se soltó de fondo y empezó a dominar como la jugadora que viene de hacer final en el Cincinnati Open, donde solo Coco Gauff pudo frenarla.

Pegula lidera la temporada en victorias en el circuito femenino con 46 triunfos. Suma ya dos títulos y tres finales más. Pero el objetivo que flota sobre todo lo que hace en Nueva York es otro: el número 1 del ranking.

El escenario es claro. Si conquista su primer Grand Slam y Elena Rybakina, actual número 2, cae antes de semifinales, Pegula saldrá de Flushing Meadows en la cima del tenis mundial. La presión es enorme. La oportunidad, también.

En una jornada que mezcló regresos redentores, bajas dolorosas y aspiraciones históricas, el US Open dejó un mensaje temprano: el cemento de Nueva York no espera a nadie. Solo premia a quien se atreve a mandar.