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Sabalenka y Rybakina luchan por el trono en el US Open

En Nueva York se asoma la historia. Aryna Sabalenka llega al US Open con una misión que solo un nombre reciente inspira de verdad: Serena Williams. Nadie gana tres títulos seguidos en Flushing Meadows desde que la estadounidense encadenó 2012, 2013 y 2014. Sabalenka, campeona en las dos últimas ediciones, está a siete partidos de igualar esa marca. Y con algo más en juego: su trono.

Su temporada, buena para casi cualquiera, sabe a poco para la número 1 del mundo. No ha levantado un Grand Slam este año y siente el aliento en la nuca. Elena Rybakina, número 2, acecha; Jessica Pegula, 3, y Coco Gauff, 4, también están al acecho. Un tropiezo temprano y el ranking puede cambiar de manos.

El cuadro, publicado el jueves 27 de agosto, dibuja un torneo cargado de historias cruzadas. Y de caminos que parecen autopistas… hasta que de pronto se convierten en un callejón oscuro.

Rybakina, a un paso del número 1… si el talón la deja

El gran golpe del sorteo lo firma Elena Rybakina. Le basta con alcanzar las semifinales para convertirse en número 1 del mundo por primera vez en su carrera. Sobre el papel, el inicio le sonríe. Otra cosa es su cuerpo.

Arrastra molestias en el tendón de Aquiles tras un susto en Cincinnati y aún no ha confirmado al cien por cien que vaya a competir. Ese es su verdadero “talón de Aquiles”. Si salta a la pista, tendrá margen para probarse: debut ante Thea Frodin y posible segunda ronda ante Darja Vidmanova, dos partidos teóricamente manejables para testar el tobillo.

A partir de ahí, se acaba la comodidad. Una tercera ronda potencial ante Maria Sakkari, una cuarta frente a Naomi Osaka, dos veces campeona del US Open, y unos cuartos en los que podría cruzarse con Iga Swiatek, que ya la derrotó este mes en la final del Canadian Open. Rybakina nunca ha pasado de octavos en Nueva York. El premio, esta vez, es demasiado grande como para ignorar el dolor.

Sabalenka, por el triplete… y con un cuadro lleno de minas

Sabalenka ya sabe lo que es quedarse a las puertas de un triplete. En Australia, en 2025, Rybakina le negó la tercera corona consecutiva. Ahora vuelve a encontrarse con la misma encrucijada, esta vez en la ciudad que nunca duerme.

Su ruta no invita al relax. Podría toparse en tercera ronda con Barbora Krejcikova, campeona de Grand Slam, en cuarta con la peligrosa Diana Shnaider, y en cuartos con Linda Noskova, campeona en Wimbledon 2026. Todo ello con la presión de casi 100 semanas en la cima del ranking amenazadas. Cada partido de Sabalenka en este US Open será algo más que una defensa de título: será un examen a su autoridad en el circuito.

Pegula, la gran oportunidad en casa

Jessica Pegula lo dijo sin rodeos a USA TODAY Sports: “Mi objetivo es ganar el torneo”. El sorteo le ha tendido la mano.

Debuta ante Elena-Gabriela Ruse y, después, la espera la ganadora del duelo entre Venus Williams y Sofia Kenin. Más adelante, una posible tercera ronda ante Leylah Fernandez (cabeza de serie 31) y unos octavos ante Sorana Cirstea, a la que domina 3-1 en el cara a cara. Hasta ahí, el camino parece razonable.

La exigencia real llegaría en cuartos, con Karolina Muchova (7) o Elina Svitolina (9) como rivales probables. Y luego, el muro conocido: Aryna Sabalenka en semifinales. La bielorrusa la derrotó en la final del US Open 2024 en dos sets y ya la había frenado en semifinales el año anterior. Pegula quiere cambiar el guion. El cuadro, por primera vez en mucho tiempo, le concede una ventana real para hacerlo.

Gauff, campeona en Cincinnati y con un cuadro de hierro

Llamarla “perdedora” suena injusto para la reciente campeona de Cincinnati, pero el sorteo no tuvo piedad con Coco Gauff.

En segunda ronda podría esperarle Paula Badosa o Daria Kasatkina. Ninguna está sembrada, pero las dos conocen la élite: ambas han sido top 10 y Badosa derrotó a Gauff en hierba en Berlín, en junio. En tercera ronda, la estadounidense podría repetir semifinal de Cincinnati ante Sara Bejlek (28), a la que venció 6-4, 6-1 camino del título.

Si supera esa primera parte del laberinto, la cuarta ronda podría traer a Iva Jovic (14) o Alexandra Eala (17). En cuartos, el horizonte se vuelve brutal: Mirra Andreeva, campeona de Roland Garros 2026, o la compatriota Amanda Anisimova, décima cabeza de serie y finalista del US Open el año pasado. Gauff domina 5-0 a Andreeva, con su último triunfo en Roma, pero Anisimova manda 2-1 en el historial directo.

Y aún queda la cima de la montaña: unas semifinales contra Elena Rybakina (2) o Iga Swiatek (8). Dos campeonas múltiples de Grand Slam, dos jugadoras acostumbradas a decidir torneos grandes. Si Gauff quiere consolidar su estatus de estrella del cemento, tendrá que ganarse cada centímetro.

Americanos al ataque: ¿se acaba la sequía desde Andy Roddick?

Desde 2003, año del título de Andy Roddick, ningún estadounidense ha levantado el trofeo masculino en Flushing Meadows. Cada septiembre se recuerda la misma estadística. Este año, el contexto cambia.

Jannik Sinner, número 1 del mundo, se queda fuera por lesión. Carlos Alcaraz vuelve a la competición individual después de casi cuatro meses sin jugar. Entre ambos han ganado tres de las últimas cuatro ediciones del torneo. Sin uno y con el otro aún en fase de reajuste, el cuadro se abre como pocas veces.

Hay seis estadounidenses en el top 25: Ben Shelton (9), Taylor Fritz (10), Frances Tiafoe (12), Learner Tien (15), Brandon Nakashima (17) y Tommy Paul (21). Fritz y Shelton han levantado títulos en pista dura este verano, en Washington D.C. y Montreal, respectivamente. Nakashima (Montreal) y Tiafoe (Cincinnati) han alcanzado finales. El escenario está montado. La pregunta es simple: ¿será este el año en que un local vuelva a alzar el trofeo en Nueva York?

Djokovic, camino al 25… por el infierno

Novak Djokovic persigue algo que nadie, hombre o mujer, ha logrado: 25 títulos de Grand Slam. La historia lo espera, pero el sorteo no le ha hecho ningún favor.

Debuta ante Mariano Navone, un duelo inédito. Después, el nivel de peligro se dispara: Matteo Berrettini, finalista de Wimbledon 2021, o Stan Wawrinka, triple campeón de Grand Slam, asoman en segunda ronda. En tercera podría cruzarse con Tomas Etcheverry (27) y en octavos con Brandon Nakashima (16) o Andrey Rublev (23).

Si sobrevive a ese tramo, lo aguarda Daniil Medvedev (7) en cuartos, campeón del US Open y uno de los pocos que sabe cómo descifrarlo en pista dura. En semifinales, el abanico es de vértigo: Carlos Alcaraz (2), Ben Shelton (8) o Arthur Fils (10). Y en una hipotética final, Alexander Zverev, número 1 del mundo. A sus 39 años, Djokovic tendrá que atravesar un auténtico campo minado para tocar el cielo una vez más.

Fils–Tsitsipas, Townsend–Chwalińska: primeras rondas de sabor a segunda semana

El torneo ni siquiera habrá cogido ritmo cuando ya se jueguen partidos con aroma a segunda semana.

En el cuadro masculino, Arthur Fils, reciente campeón de su primer ATP Masters 1000 en Cincinnati tras derrotar a Frances Tiafoe en tres sets, se medirá en primera ronda con Stefanos Tsitsipas. El griego no ha pasado de segunda ronda en ningún grande este año, pero acumula dos finales de Grand Slam (Roland Garros 2021 y Australian Open 2023). Es el típico cruce que puede descolocar medio cuadro desde el primer día.

En el cuadro femenino, una cita marcada en rojo: Maja Chwalińska (20), finalista de Roland Garros 2026, contra la estadounidense Taylor Townsend. Townsend siempre se crece en Nueva York, donde ya ha alcanzado dos veces los octavos, la última el año pasado. Partido de estilos contrastados, de esos que enganchan al público desde el primer intercambio.

Tiafoe, entre la épica y el riesgo

Frances Tiafoe llega tocado y desobediente. Fue operado a principios de mes para retirarle un quiste de la mano derecha y, aun así, jugó Cincinnati contra la recomendación médica. Le salió casi perfecto: alcanzó la final, donde cayó 6-3, 1-6, 6-0 ante Arthur Fils, con tiempo muerto médico incluido. Después se bajó del cuadro de dobles mixtos del US Open, lo que disparó las dudas sobre su estado físico.

Nueva York es su territorio favorito. Sus dos semifinales de Grand Slam (2022 y 2024) han llegado aquí. El sorteo, al menos, le concede margen para entrar en calor: debut ante el estadounidense Martin Damm Jr. y posible segunda ronda ante el australiano Aleksandar Vukic, rivales a los que ya domina en el cara a cara.

Luego se acaba la tregua. En cuarta ronda podría cruzarse con Daniil Medvedev (7), en cuartos con Novak Djokovic (4) y en semifinales con Carlos Alcaraz (2). Para un Tiafoe tocado, el sueño de volver a la penúltima ronda pasa por encadenar varias noches perfectas.

Venus, 46 años y otra noche bajo los focos

Mientras Serena Williams ha vuelto a brillar en el dobles mixto con Carlos Alcaraz, la mirada ahora se posa en la otra mitad de la historia: Venus Williams.

Con 46 años, disputará su 26º US Open gracias a una invitación. No tendrá margen para rodarse: en primera ronda se mide a Sofia Kenin, campeona del Australian Open 2020 en pista dura. Venus jugó el cuadro individual en Nueva York el año pasado y también estuvo en el Australian Open esta temporada. En ambos casos, cayó en primera ronda.

El cuadro no le regala nada. Pero su mera presencia en el cemento de Flushing Meadows, a estas alturas de su carrera, añade una capa de nostalgia y respeto a un torneo que mira al futuro sin olvidar a quienes lo construyeron.

En un US Open sin dueño claro, con Sabalenka buscando la eternidad, Djokovic peleando con el tiempo y una generación estadounidense que huele la oportunidad, la pregunta es inevitable: ¿será este el año en que la historia cambie de manos en Nueva York?