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US Open 2023: Británicas se quejan del olor a marihuana en Flushing Meadows

El US Open se juega entre humo: las británicas se quejan del olor a marihuana en Flushing Meadows

El cemento de Flushing Meadows debía ser el punto final al verano de hierba para las tenistas británicas. Sin embargo, el “césped” sigue muy presente. No en la pista, sino en el aire.

En Nueva York el consumo de marihuana es legal para adultos y, aunque no se permite fumar dentro del recinto del USTA Billie Jean King National Tennis Center, el olor se cuela desde el cercano Corona Park y se instala sobre algunas pistas exteriores. Las jugadoras lo notan. Y no les hace ninguna gracia.

Katie Boulter, número 1 británica, lo explicó sin rodeos. “Sí, lo he experimentado. Bajas a las pistas de entrenamiento y a las pistas del parque y lo hueles mucho. Pero no soy una gran fan”, admitió. “Sé que muchos jugadores se han quejado de algunas pistas concretas. He jugado en una antes y lo olí durante mi partido. Es algo que no me gustaría oler en mitad de mi partido. Estoy intentando concentrarme y, obviamente, te saca del momento. No quieres eso. No necesitas distracciones. Así que no fui muy fan”.

La escena se repite año tras año en esas pistas pegadas al parque, donde el ruido de la ciudad se mezcla con el murmullo del público y, ahora, con un aroma que rompe la burbuja competitiva.

Fran Jones, número 3 británica, lo recuerda con humor, pero también con resignación. “El año pasado hice una broma sobre eso, en mi primera ronda, y le dije a un chico: ‘¿Esto es normal?’. Porque estaba en el estadio, y está al lado del parque. Él me dijo: ‘Sí’. Y yo: ‘Bueno, con razón estoy jugando bastante bien’”, contó entre risas. “Este año será: ‘No, concéntrate, concéntrate’”.

Harriet Dart, que al igual que Jones llegó al cuadro principal desde la fase previa, lo asume casi como parte del decorado urbano. “Quiero decir, es Nueva York. Es Nueva York. Siento que vayas donde vayas, está en todas partes, ¿no? Es lo que hay. Es igual para todos”.

El mensaje es claro: nadie tiene ventaja, pero el contexto incomoda. En un deporte que vive de la rutina, del silencio relativo, del control absoluto de los pequeños detalles, un olor persistente puede convertirse en un enemigo más.

La USTA respondió con una declaración medida: “Si bien no podemos controlar lo que sucede fuera de los terrenos del USTA Billie Jean King National Tennis Center, seguimos siendo vigilantes mientras mantenemos esto”, señaló el organismo, subrayando los límites de su capacidad de actuación ante lo que ocurre en el parque colindante.

Mientras el debate sobre el ambiente en las pistas exteriores crece, otro británico aprovecha el suyo en la pista.

Arthur Fery, a su primera final ATP

Lejos de Nueva York, en Carolina del Norte, Arthur Fery ha dado un paso importante en su joven carrera. El británico alcanzó su primera final del ATP Tour en el Winston-Salem Open, aunque el desenlace de la semifinal dejó un sabor agridulce.

Fery mandaba por 6-4, 1-2 cuando James Duckworth se retiró por una aparente lesión en la pierna derecha. El británico había roto el servicio del australiano con 4-4 en el primer set y se había adjudicado la manga inicial, con la segunda igualada al saque hasta que Duckworth no pudo seguir.

No hubo final dramático, ni pelotas de partido salvadas. Hubo eficacia, consistencia y un golpe de autoridad en el momento clave del primer set. Suficiente para abrirle la puerta a su primera final.

En ella le espera Ignacio Buse, de Perú, que se impuso al francés Benjamin Bonzi por 6-2, 4-6, 6-1. Buse, número 36 del mundo y 32º cabeza de serie del próximo Roland Garros, figura apenas un puesto por encima de Fery en la clasificación. Un duelo directo por algo más que un título: por posicionarse mejor justo antes de que la temporada cambie de capítulo en París.

Mientras en Nueva York las británicas intentan aislarse del ruido, del olor y de la ciudad que nunca se detiene, Fery se juega en Winston-Salem la posibilidad de llegar a Roland Garros con un trofeo en la maleta y un nuevo estatus en el circuito.